Balance General: Estructura y Componentes Básicos
Descubre qué es el balance, cómo se organiza y por qué el activo siempre debe igualar al pasivo más patrimonio. La foto financiera de tu empresa.
Leer másNo es lo mismo ganancia que dinero en caja. Aprende a preparar el estado de flujos de efectivo para saber dónde va realmente tu dinero cada mes.
Imagina esto: tu empresa reporta una ganancia de 50.000 euros en el año, pero no tienes dinero en el banco para pagar a los proveedores. Suena imposible, verdad? Pero ocurre constantemente. El estado de flujos de efectivo es el documento que te muestra la realidad financiera de tu negocio — dónde entra el dinero, dónde sale y cuándo.
La ganancia que ves en la cuenta de resultados no es lo mismo que el dinero disponible. Un cliente puede deberte 30.000 euros (eso cuenta como ingresos), pero si no lo ha pagado, ese dinero no está en tu cuenta bancaria. El estado de flujos de efectivo te muestra esto con claridad. Es la herramienta que necesitas para sobrevivir — especialmente si tu empresa está en crecimiento.
El estado de flujos de efectivo se organiza en tres secciones principales. Cada una cuenta una parte diferente de la historia de tu dinero. Entender estas tres actividades es fundamental — no es complicado, solo hay que saber qué buscar.
El dinero que entra y sale del funcionamiento diario de tu negocio. Ventas a clientes, pago a proveedores, salarios, servicios. Esto es lo que genera o consume dinero realmente.
Cuando compras o vendes activos. Maquinaria, equipos, vehículos, inversiones. Dinero que sale ahora pero generará ganancias en el futuro — o dinero que recuperas cuando vendes algo.
Dinero que pides prestado o dinero que devolves. Préstamos bancarios, aportaciones de socios, dividendos pagados. Es cómo financias tu crecimiento.
Hay dos métodos para preparar el estado de flujos de efectivo: directo e indirecto. La mayoría de empresas españolas usan el método indirecto porque es más fácil — partes de la ganancia y la ajustas para ver el dinero real.
Empiezas con la ganancia del ejercicio (de la cuenta de resultados). Luego añades los gastos que no son dinero (como depreciación) y restas los ingresos que no son dinero (como ingresos diferidos). Después ajustas por cambios en el capital circulante — si tus clientes te deben más dinero este año, eso reduce tu flujo de efectivo, aunque sea una venta realizada.
Fórmula simplificada: Ganancia Neta + Depreciación – Aumento en Cuentas por Cobrar + Aumento en Cuentas por Pagar = Flujo de Efectivo Operacional
Una consultora madrileña facturó 200.000 euros el año pasado. Gastó 120.000 en salarios, 30.000 en gastos operativos. Ganancia: 50.000 euros. Parece bien, verdad?
Pero aquí está el detalle: los clientes todavía le deben 70.000 euros (no pagaron a tiempo), y compró equipos por 40.000 que se deprecian durante 5 años. El estado de flujos de efectivo mostraría que el dinero real disponible es mucho menos. De hecho, podría ser que la empresa haya gastado más dinero del que recibió, incluso con una ganancia de 50.000 euros en el papel.
Por eso necesitas el estado de flujos de efectivo — te muestra si realmente puedes pagar nóminas, pedir préstamos, o si necesitas acelerar los cobros. La ganancia es un concepto, el flujo de efectivo es la realidad.
Preparar un estado de flujos de efectivo no requiere magia contable. Necesitas disciplina y datos claros. Estos son los pasos que funcionan:
Necesitas todos los movimientos de tu cuenta bancaria del período. No gastes tiempo en guesses — los números reales están aquí. Descárgalos de tu banco o plataforma contable.
Es operacional (ventas, gastos)? De inversión (compra de equipos)? De financiación (préstamo)? Cada movimiento entra en una categoría. No te dejes ninguno sin clasificar.
Suma todos los ingresos y egresos de cada sección. Esto te da los subtotales de flujo operacional, de inversión y de financiación. Luego suma todo para el flujo neto del período.
Toma el dinero que tenías al inicio del período, suma el flujo neto, y deberías tener exactamente lo que tienes ahora. Si no cuadra, revisa tus categorías — hay un error.
Una vez tienes tu estado de flujos de efectivo, te muestra cosas que otros documentos ocultan. Un flujo operacional positivo significa que tu negocio genera dinero real. Un flujo negativo es una alarma — necesitas actuar rápido.
Observa dónde sale más dinero. Si ves que gastas 80.000 euros en inversiones (compra de equipos) mientras solo generas 30.000 en flujo operacional, estás creciendo muy rápido y quizás necesites financiación externa. Si tu flujo operacional es fuerte pero ves poco en inversión, quizás no estés preparando el futuro.
“El flujo de efectivo es el oxígeno de tu negocio. Sin él, todo lo demás — la ganancia, los planes — no importa.”
No necesitas esperar a fin de año. Prepara un estado de flujos de efectivo este mes. Toma tus extractos bancarios, categoriza, suma, y mira qué pasa. Te sorprenderá lo que aprendes.
El estado de flujos de efectivo es tu brújula financiera. Te dice si estás en el camino correcto, si necesitas cambiar dirección, o si deberías frenar el gasto. Es el documento que los banqueros quieren ver cuando pides un préstamo, que los inversores revisan cuando consideran entrar en tu negocio, y que TÚ necesitas ver cada mes para dormir tranquilo.
Listo para entender tus números? Descarga una plantilla, abre tus extractos bancarios, y empieza hoy.
Este artículo proporciona información educativa sobre la estructura y preparación del estado de flujos de efectivo. No constituye asesoramiento financiero, contable o legal. Las normas contables pueden variar según tu jurisdicción y el tamaño de tu empresa. Te recomendamos consultar con un contador o asesor financiero cualificado antes de preparar tus estados financieros formales. Las prácticas contables evolucionan — mantente actualizado con las normativas vigentes en España.