Cuenta de Resultados: Ingresos, Gastos y Beneficios
Entiende cómo se calcula el resultado del ejercicio. Explicamos ingresos operacionales, costos de ventas y cómo saber si tu empresa ganó dinero.
Leer másDescubre qué es el balance, cómo se organiza y por qué el activo siempre debe igualar al pasivo más patrimonio. Incluye ejemplos prácticos españoles.
El balance general es como una fotografía financiera de tu empresa en un momento específico. Te muestra qué tienes (activos), qué debes (pasivos) y cuál es tu inversión en el negocio (patrimonio). Es el documento más importante de cualquier empresa porque responde a la pregunta fundamental: en qué situación económica estamos?
En España, todas las empresas están obligadas a preparar un balance general anualmente. No es opcional — es un requisito legal. Pero más allá de la obligación, el balance te da información que necesitas para tomar decisiones inteligentes sobre tu negocio.
El balance general se divide en tres partes principales. Entender estas tres secciones es la clave para leer cualquier balance correctamente.
Todo lo que tu empresa posee y que tiene valor económico. Dinero en banco, máquinas, inventario, derechos a cobrar — todo entra aquí.
Lo que tu empresa debe pagar. Préstamos bancarios, deudas con proveedores, salarios pendientes — obligaciones que adquiriste.
Lo que realmente es tuyo. Capital inicial invertido, ganancias acumuladas, reservas. Es la diferencia entre lo que tienes y lo que debes.
Existe una regla de oro en contabilidad que nunca cambia. En todo balance general que está correctamente preparado, siempre se cumple esta relación matemática:
Activo = Pasivo + Patrimonio
Por qué funciona así? Porque el activo (lo que tienes) debe financiarse de alguna manera. Esa financiación viene de dos fuentes: lo que debes a terceros (pasivo) y lo que es tuyo (patrimonio). Si esta ecuación no se cumple, hay un error en tus números.
Imagina una pequeña panadería en Madrid. Tienes 50.000 euros en activos (horno, mostrador, dinero en caja). Pediste un préstamo de 20.000 euros al banco (pasivo). El resto, 30.000 euros, es tu inversión inicial (patrimonio). 20.000 + 30.000 = 50.000. Perfecto. La ecuación se cumple.
En España, el balance general sigue un formato establecido por el Plan General de Contabilidad. No es complicado si entiendes la lógica. El lado izquierdo muestra qué tienes (activo) y el lado derecho muestra cómo lo financiaste (pasivo y patrimonio).
El activo se divide en dos categorías principales. El activo corriente (también llamado circulante) son los bienes que convertirás en dinero dentro de un año — inventario, cuentas por cobrar, dinero en banco. El activo no corriente son los bienes que mantendrás más tiempo — edificios, maquinaria, equipos. En tu panadería, el horno es no corriente; la masa de pan en preparación es corriente.
El pasivo también tiene dos categorías. El pasivo corriente son deudas que pagarás este año — salarios por pagar, impuestos, cuotas de préstamo anual. El pasivo no corriente son deudas a largo plazo — hipoteca del local, préstamo bancario a 5 años. Esto te ayuda a entender si tienes suficiente liquidez para pagar tus obligaciones cercanas.
Veamos cómo se vería el balance general de una tienda de ropa real. Esta es la mejor manera de entender cómo funcionan los números en la práctica.
Total Activo Corriente: 52.000
Total Activo No Corriente: 223.000
Total Pasivo Corriente: 25.000
Total Pasivo No Corriente: 150.000
Total Patrimonio: 100.000
Total Activo: 52.000 + 223.000 = 275.000
Total Pasivo + Patrimonio: (25.000 + 150.000) + 100.000 = 275.000
La ecuación se cumple perfectamente
El balance general no es complicado si recuerdas tres cosas. Primero, muestra tu situación económica en un momento específico — es una fotografía, no una película. Segundo, siempre debe equilibrarse: lo que tienes debe igualar lo que debes más lo que es tuyo. Tercero, se divide en activo (qué tienes), pasivo (qué debes) y patrimonio (qué es tuyo).
En la práctica, tu balance general es tu herramienta más importante para entender la salud financiera de tu empresa. No es solo un requisito legal — es información que necesitas para tomar decisiones inteligentes. Tengo suficiente dinero en caja? Debo reducir deudas? Estoy acumulando ganancias? El balance te responde todo esto.
“Un balance general bien preparado es como una brújula financiera. Te dice exactamente dónde estás y en qué dirección necesitas navegar.”
Este artículo proporciona información educativa general sobre la estructura y componentes del balance general. No constituye asesoría contable, fiscal ni financiera profesional. Cada empresa tiene características únicas que requieren análisis específico. Para la preparación de tu balance general, la interpretación de tus estados financieros, o cualquier decisión basada en esta información, consulta siempre con un contador público o asesor financiero calificado que entienda tu situación particular. Las regulaciones contables en España están sujetas a cambios y pueden variar según el tamaño y naturaleza de tu empresa.